domingo, 9 de noviembre de 2014

“No tener miedo” de dar testimonio de Dios en las redes sociales

Obispo mexicano invita a estar presentes en las redes sociales y compartir “lo que hacemos todos los días


Desde la conferencia “Redes Sociales y Formación Religiosa”, celebrada en la Universidad Pontificia Lateranense de Roma el 30 de octubre, el secretario de los Seminarios de la Congregación para el Clero, monseñor Jorge Patrón Wong, invitó a los fieles compartir “sin miedo” la experiencia de la vida cristiana en las redes sociales.

El prelado mexicano invitó a estar presentes en las redes sociales y compartir “lo que hacemos todos los días”.

“La vida del cristiano es una vida de trabajo, de oración, de alegría, también de tristeza, de vida, de seguimiento de Jesús, eso hay que transmitirlo y vivirlo también en la redes sociales, ¡no tener miedo!”, animó.

Monseñor Patrón, quien es muy activo en su perfil de Twitter, explica que la experiencia cercana con Jesús necesita ser comunicada por todos los medios, y recuerda que las redes sociales deben reflejar el testimonio y la vida interior de cada uno.

“Lo interno y lo externo deben estar totalmente relacionados, así como en su vida divina y su vida humana, estuvieron totalmente relacionadas en un palabra que se llama amor. Siempre transmitimos y vivimos el amor de Dios”.

Monseñor Patrón Wong recuerda que la vida de un cristiano es una experiencia personal con Jesús y “debemos comunicar esa experiencia como siempre lo hemos hecho, a través de las palabras, los gestos, el arte, y hoy Dios nos pide hacerlo a través de los medios digitales: a través de Facebook, de Twitter, y de todo el mundo de internet”.

Monseñor Patrón Wong, recientemente nombrado por el Papa Francisco nuevo consultor de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, afirmó que hay que formar el corazón de los seminaristas para que se asemeje lo más posible al de Cristo.

“Si nuestro corazón es el corazón de Dios, ten la seguridad de que los medios de comunicación los podemos usar muy bien. Pero si nuestro corazón está sucio, está lleno de rencor, de odio, de traumas, de heridas, evidentemente esto no va a pasar -dijo-. Entonces, lo que necesitamos, es que Jesús entre en nuestro corazón y desde el amor a Jesús, la presencia del amor de Dios, tener toda la libertad que da para comunicarnos y vivir el Evangelio”.

Artículo originalmente publicado por CELAM

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