jueves, 1 de mayo de 2014

¡Felicidades a los Trabajadores en su Día!


El equipo de Servicio de Medios de Comunicación de la RCC felicita a todos los trabajadores que con constancia y vocación entregan su mayor esfuerzo para ganar honestamente el pan de cada día, sostener a sus familias y sumarse a la construcción del desarrollo de nuestro país. Pedimos al Señor Jesús, el carpintero de Nazaret, que recoja sus anhelos de justicia y dignidad, para que, junto a las fatigas de cada día, encuentren también la alegría del trabajo bien hecho y del servicio a la sociedad de la que todos somos parte.

San José interceda por todos los trabajadores del mundo y, con María, Jesús sea el centro de nuestra vida.

¡Feliz Día!


Hoy la Iglesia Católica festeja a San José Obrero, Patrono de los Trabajadores


Hoy, 1 de Mayo, la Iglesia Universal celebra la fiesta San José Obrero, patrono de los trabajadores, instituido en el año 1955 por el Siervo de Dios, Pío XII, ante un grupo de obreros reunidos en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.

El Santo Padre pidió en esa oportunidad que “el humilde obrero de Nazaret, además de encarnar delante de Dios y de la Iglesia la dignidad del obrero manual, sea también el próvido guardián de vosotros y de vuestras familias”.

Pío XII dio a conocer además su deseo que el Santo custodio de la Sagrada Familia, “sea para todos los obreros del mundo, especial protector ante Dios, y escudo para tutela y defensa en las penalidades y en los riesgos del trabajo”.

En muchos lugares del mundo, esta fiesta es y será siempre una constante invitación para la sociedad moderna, para completar lo que aún falta a la paz social.

Les Ofrecemos como regalo las palabras del Papa Francisco del 1° de mayo de 2013


«Jesús entra en nuestra historia, naciendo de María por obra de Dios, pero con la presencia de san José, el padre legal que lo custodia y también le enseña su trabajo», destacó el Papa Francisco el 1º de mayo, del año pasado, en su audiencia general, poniendo de relieve el comienzo del mes dedicado a la Madre de Dios, con la fiesta de san José obrero. Que todos, en la medida de sus responsabilidades, se esfuercen por crear puestos de trabajo y dar esperanza a los trabajadores, fue el llamamiento del Obispo de Roma, pidiendo que se impulse la dignidad humana laboral, se actúe contra la trata de personas y el trabajo que esclaviza – el trabajo esclavo - y se custodie la creación.

Pensando en las dificultades que tienen no pocos países en el ámbito laboral, el Papa Bergoglio destacó que el trabajo forma parte del plan del amor de Dios y otorga dignidad a la persona, alentando a que pidamos a san José y a la Virgen María que nos enseñen a ser fieles en nuestro trabajo cotidiano y a afrontar con fe las vicisitudes de cada día. En el mes de mayo recordó la importancia del rezo del Rosario, haciendo hincapié en que María y José «acompañan y protegen con ternura el crecimiento del Hijo de Dios». Éstas fueron las palabras del Papa Francisco:

Queridos hermanos y hermanas: Hoy, primero de mayo, fiesta de san José obrero e inicio del mes dedicado a la Virgen María, deseo reflexionar sobre dos ideas. La primera sobre el trabajo. En el evangelio, Jesús es conocido como «el hijo del carpintero». En el taller de Nazaret, comparte con san José el esfuerzo, el cansancio, los problemas de cada día, así como también la satisfacción. El trabajo forma parte del plan del amor de Dios y otorga dignidad a la persona. No dejo de pensar en las dificultades que tienen no pocos países en el ámbito laboral. Pido a todos que, en la medida de sus responsabilidades, se esfuercen por crear puestos de trabajo y dar esperanza a los trabajadores. San José, que vivió momentos difíciles y puso su confianza en Dios, que no abandona, interceda por todos los trabajadores del mundo.

Deseo referirme también a la actitud de María y José ante Jesús. Ellos acompañan y protegen con ternura el crecimiento del Hijo de Dios, sabiendo conservar y meditar en su corazón todas las cosas. Para escuchar al Señor, es necesario contemplarlo, percibir su presencia, dialogar con Él, sacar tiempo para la oración. En este mes de mayo, recuerdo la importancia y la belleza de la oración del Rosario. Con su recitación, meditamos los momentos centrales de la vida de Jesucristo, tratando de que Él sea el centro de nuestros pensamientos, atenciones y acciones. Pidamos a san José y a la Virgen María que nos enseñen a ser fieles en nuestro trabajo cotidiano y a afrontar con fe las vicisitudes de cada día. Muchas gracias.


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